The information contained in this book or books is provided for informational purposes only and includes the book title, author name, and a brief description or abstract. For the full text of the book, please contact the author or publisher.
Iñigo Lamarca es homosexual, y este libro no sólo se limita a dar testimonio de ello, sino que constituye una reivindicación del derecho a vivir con total normalidad su condición.El libro comienza con sus recuerdos de infancia: es decir, es una crónica desgarrada que nos muestra el conflictivo despertar sexual de un niño, al que, mediante la coerción, le son impuestas las normas propias del modelo heterosexual.En la adolescencia, mientras el niño se va transformando en adulto, ese conflicto se convierte en un infierno. Para trasladar al papel de la forma más fidedigna posible el drama interior que vivió, el autor se ha servido de retazos de su diario personal.Lamarca es homosexual, sí. Pero no es sólo homosexual. Es, antes que nada una persona, una persona comprometida con su sociedad, tanto en el terreno de la cultura como en el de la acción civil. Muestra de ese compromiso es la alta responsabilidad institucional que actualmente desempeña como Ararteko (Defensor del Pueblo Vasco).Es difícil encontrar un testimonio tan directo, honesto y sincero. Lamarca da un paso adelante en su trayectoria personal y vital, un paso adelante en la perspectiva de la normalización de la homosexualidad. Pero también un avance en la normalización de nuestra sociedad. Un paso adelante en el fortalecimiento de la dignidad humana.
Alfred de Musset relate les ébats trioliques de la comtesse Gamiani avec Fanny et Alcide. Deux nuits au cours desquelles chacun des personnages fait le récit de son initiation et de ses plus singuliers exploits d’alcôve, l’ensemble des scènes constituant une sorte d’encyclopédie des débauches.
Même si Alfred de Musset va assez loin dans ce texte, au point que nombreux sont ceux qui refusaient de croire qu'il ait pu l'écrire et qu'une rumeur courut pendant longtemps, disant que ce texte n'avait pas été écrit par ce cher Alfred, nous sommes bien loin de la pornographie bestiale, de la violence d'un Sade ou d'un Apollinaire. C'est de l'érotisme pur et dur, qui ne dérive pas, explore toutes les facettes, avec un je sais quoi de vaguement sentimental en arrière plan qui le différencie des deux auteurs précédemment cités.
We use cookies to understand how you use our site, to personalize content and to improve your experience. By continuing to use our site, you accept our use of cookies and you agree with Privacy Policy and Terms of Use